El Arco de nuevo

06 de Septiembre 2015



El Arco de nuevo

Fotográficamente hablando parece no aburrir, como si mantuviera la sensación de novedad. Quizá es porque el cielo siendo azúl-celeste es el contrario cromático del amarillo y naranja.

El Arco de Santa Catalina es una imagen icónica de La Antigua Guatemala. Le ha dado la vuelta al mundo en miles de fotografías y por eso es tan interesante: te hace trabajar para encontrarle un ángulo nuevo o poco común. Al ser una imagen clásica es fácil que se propage de forma repetitiva. Es decir, como fotógrafos La Antigua Guatemala ofrece infinidad de material, pero también el reto de tomar imágenes desde ángulos diferentes, para no caer en lo repetitivo.

La mejor forma de reinventar tus fotografías es intentar tomarla como siempre lo harías, tu estilo instintivo, pero detenerte y moverte hacia otro lugar, subir la cámara o bajarla en un estilo "ojo de hormiga". En resumen, hacer las cosas de las formas en que nunca las sueles hacer.

Por cada monumento verás que hay un fotógrafo y cientos tomando la misma imagen. Aunque todos vemos las cosas diferentes, a la hora de tomar fotografías tendemos a encuadres muy comunes y esto es algo que hay que evitar. No solo te hace pensar, trabajar y utilizar el cerebro de formas distintas, te obliga a descubrir nuevos detalles en los monumentos. Una fotografía fresca puede ser difícil como venir fácil.

Esta fotografía del Arco de Santa Catalina es casi un contraluz de medio día que no quedó nada mal. En este caso omitimos el volcán que se ve al fondo ya que aunque es hermosa la escena, ya es muy trillada. Igual regresas a otra hora y encuentras otra foto: las nubes te ayudan a pintar diferentes figuras en el cielo.

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